El camino del agua – Mogarraz-Monforte


Ubicación: Mogarraz. A 15 minutos de nuestras casas rurales Caño Chico y La Fuente
Recorrido: 6 km circular.Duración: 2 horas.Dificultad: Media.

El Camino del Agua: Los colores de los castaños y de los robles en otoño, los cerezos en flor en primavera, el sonido ensordecedor del agua y sus cascaditas en invierno… Y por supuesto, la visita de Mogarraz y del pequeño pueblo de Monforte.

El Camino del Agua es la primera de las 4 propuestas de senderos con Arte en la naturaleza (Land Art) de la Diputación de Salamanca. Iremos analizando su interés paisajístico pero también artístico. Licenciado en Bellas artes y profesor de Artes Plásticas en mi país de origen, creo que puedo dar mi humilde opinión al respecto.

Es un paseo muy agradable en cualquier época del año, incluso en verano, ya que tenemos una gran parte del recorrido que pasa por bosques frondosos, y cerca del rió Milano y otros arroyos pequeños.
La última parte, cuesta arriba hacía Mogarraz y bajo el sol , puede ser la más complicada en horas de fuertes calores.
Nos permitirá no solo visitar Mogarraz pero también detenernos en las calles del pequeño pueblo de Monforte, después de haber caminado entre terrazas de cerezos (especialmente bonito en primavera) , y antes de emprender el descenso por el bosque hacia el río Milano para volver a subir por un camino empedrado muy antiguo hacia Mogarraz, pasando, al llegar cerca del pueblo, por lugares tan curiosos como la fuente de «las preñas» (preñadas por agacharse demasiado al beber del caño o por sus propriedades ?…) o un vía crucis grabada en las paredes de las viñas (por algún molinero que llegaba siempre demasiado tarde a misa…)El camino del agua - Mogarraz-Monforte

Sendero entre cerezos en flor, entre Mogarraz y Monforte.

En cuanto a las propuestas artísticas que salpican el recorrido (y los otros 3 caminos), cada uno las juzgara según sus gustos y conocimientos del arte contemporáneo.
Pero se tratan demasiadas veces, según mi punto de vista, de obras «sin alma», sin conexión real con una gente, unas costumbres y unos lugares únicos y llenos de historia. Y que podrían ubicarse igualmente en cualquier otra parte del mundo.
Si bien algunas hacen alusión al agua (Serena) o a los paredones de piedra (Cruz de Mingo Molino), están muy lejos de la idea inicial de la Asociación Arrayan, quién ideó primero lo que podían ser esos caminos temáticos: Una puesta en valor del patrimonio cultural, etnológico, e histórico de la Sierra de Francia, para preservar su memoria, sus historias y sus anecdotas.El camino del agua - Mogarraz-Monforte

«k’oa» de Miguel PozaEl camino del agua - Mogarraz-Monforte

Obra de Alfredo SánchezEl camino del agua - Mogarraz-Monforte

«7 sillas para escuchar» de Manuel Pérez de Arrilucea.El camino del agua - Mogarraz-Monforte

«Cruz de Mingo Molino» de Florencio Maíllo.la Serena, arte en la naturaleza

«Serena» de Virginia Calvo.El camino del agua - piedra de molino

Piedra de molino: Una escultura natural que el caminante curioso  podrá, con suerte, encontrar.madroños cerca de monforte

Los árboles nos proporcionan a menudo, como toda la naturaleza, magníficas obras de arte.El camino del agua -fuente

Fuente.

La ruta empieza fuera del pueblo, caminando un poco por la carretera en dirección a La Alberca. Enseguida encontramos un sendero y un poste con el símbolo del camino, a nuestra izquierda. Símbolo que tendremos que seguir siempre ya que a medio recorrido, tendremos un cruce de diversos caminos del GR con marcas también blancas y rojas. Es el único sitio donde uno se podría despistar (pero las indicaciones allí están muy claras.)El camino del agua - puente

Uno de los puentes que cruzaréis a lo largo del paseo: El puente de los molinos.puente antiguo sobre el rio milano

Puente del Pontón.El camino del agua -via crucis

Via crucis  al final del recorrido.piedras grabadas en Mogarraz

Via crucis.fuente de las preñadas

Fuente de las Preñas.

Ruta senderista por la Sierra de Francia: El Asentadero-Bosque de los Espejos

Ruta senderista por la Sierra de Francia: El Asentadero-Bosque de los Espejos

Recorrido circular de más de 9 kilómetros que discurre por San Martín del Castañar, Sequeros y Las Casas del Conde

Entre San Martín del Castañar, Sequeros y Las Casas del Conde discurre una ruta circular de 9,2 kilómetros que permite disfrutar del Parque Natural de Las Batuecas-Sierra de Francia, donde se han instalado obras de arte que sorprenden al paseante.

El Asentadero-Bosque de los Espejos es una invitación a mirar de otro modo, leer desde el arte el paisaje, atravesar el espejo o adivinar reflejos imposibles. Pero el Parque Natural también reúne  un valioso patrimonio arquitectónico que se manifiesta en sus pueblos.

BOSQUE DE LOS ESPEJOS

San Martín del Castañar un hermoso conjunto histórico artístico que ocupa una posición privilegiada en un promontorio, lo que le proporciona espléndidas vistas sobre los valles cercanos. En el caserío destaca el perfil del castillo, que, acoge el centro de interpretación de la Reserva de la Biosfera.

Otro de estos pueblos que atraviesa la ruta es Sequeros, con un emplazamiento singular, a 950 metros de altitud, que le ha valido la merecida denominación de “Mirador de la Sierra”.

El camino del Asentadero-Bosque de los Espejos también discurre por Las Casas del Conde. Su ubicación sobre una ladera del valle del río Francia y un microclima hacen que sea el primer pueblo de la Sierra de Francia donde florecen los cerezos. Y junto a este patrimonio histórico y cultural, las obras de arte que se han plantado como semillas permanentes en el camino.

La Torre de Intercambio (de Jesús Palmero); la Casa de Árbol y una Aguja (Luque López), efímeras magentas (José Antonio Juárez), Mochuelos (Pablo Amargo), y Puertas Abiertas en el campo (de Manuel Pérez de Arrilucea) son algunas de las obras que se encuentran y se disfrutan en el recorrido. El actual camino integra también uno anterior, el llamado ‘Asentadero de los curas’, del que perviven algunas de sus intervenciones escultóricas.

Fuente: Salamanca Emoción y Salamanca 24 horas.


A partir de septiembre, nos podéis visitar todos los fines de semana con visitas de autoguiado y si nos reserváis, también con guiados de hasta 9 personas. Nos lo propone la Fundación Tormes.

En Almenara de Tormes os proponemos este museo por la ribera del Tormes. «EL BOSQUE ENCANTADO«. Realizado por la Fundación Tormes

Información y fotos de la Gaceta de Salamanca

Sorprender en la ribera del Tormes. Ese es uno de los retos que han logrado las esculturas del proyecto “Arte Emboscado” que desde 2018 se pueden ver en los terrenos de la Fundación Tormes en Almenara de Tormes. A la belleza de estas obras, realizadas en metal, se suman otros factores igual de interesantes y que aumentan el atractivo para visitantes de todas las edades, como es la singularidad de esta propuesta cultural y la capacidad de crecer e innovar de la muestra artística.

Aprovechar los cinco sentidos para apurar a fondo la experiencia es uno de los retos a los que los visitantes se pueden enfrentar. Deleitar la vista con el paisaje y el arte es quizás uno de los más sencillos, al igual que escuchar con atención los sonidos del bosque de ribera para identificar a los animales que los producen.

El tacto quedará rapidamente seducido al contacto con alguna de las obras de arte más sólidas, puesto que están realizadas en metal, mientras que el olfato podrá disfrutar con los olores de las plantas aromáticas que jalonan el terreno en el que se han colocado las esculturas. Por último, pero no menos interesante, según la época del año los visitantes podrán intentar encontrar alguna de las plantas o frutos que se generan en estas parcelas, como son las moras.

Bajo las cúpulas de los árboles de gran porte, con el rumor del agua del río sonando de fondo y acompañados por la banda sonora de la Naturaleza, es posible desconectar totalmente de la vida en la ciudad y dejarse seducir por el conjunto artístico y las distintas sensaciones que despierta en cada uno de los visitantes.

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El fascinante ‘bosque encantado’ salmantino en el que pasear entre hormigas y mariposas gigantes

Nació en el verano de 2018 con 9 piezas y ahora ya cuenta con 22, algo que permite llevar a cabo un recorrido más amplio e interesante descubriendo el encanto de cada una de ellas. Hormigas, girasoles y mariposas, todos ellos con tamaños que nada tienen que ver con la realidad, son algunos de los ejemplares más llamativos de esta singular exposición que puede verse al aire libre los 365 días del año.

Un paseo permitirá a niños y adultos descubrir estos tesoros artísticos y admirarlos, tanto por el detalle de las piezas, como por su envergadura, que en algunos casos roza los tres metros de altura, algo que obliga a tomar distancia para ver en su esplendor las grandes piezas y así poder contemplarlas perfectamente integradas en el paisaje. Tanto de cerca como de lejos ofrecen sus secretos y detalles, como por ejemplo los que ofrecen tanto la gran amapola como el enorme girasol, ambos hechos en hierro con una pátina de óxido que les da su singular imagen.

Entre los árboles se pueden topar con un grupo de tres molinos de viento, con sus vilanos recién desprendidos y como mecidos por el aire, o también con la famosa amapola gigante. Ambas piezas forman parte del primer grupo de esculturas que se colocaron en la fundación Tormes y se han convertido en un referente fotográfico para la mayoría de los visitantes.

Muy cerca de estas piezas del mundo vegetal aparece un fascinante grupo de hormigas (de treinta centímetros cada una) caminado por el suelo y subiendo por el tronco de un árbol.

La fila del hormigas discurriendo por su sendero reproduce su comportamiento en la Naturaleza como recolectoras muy organizadas y es uno de los puntos que adoran los visitantes menudos, puesto que las hormigas les ofrecen la oportunidad de tener una visión de primera mano y sin necesidad de usar una lupa también de su anatomía.

A pocas decenas de metros los caminantes van a tropezarse con otras esculturas realizadas en mimbre y que imitan, desde telarañas gigantes entretejidas con los troncos de los árboles como soportes, hasta antiguas nasas de pesca.

Un pequeño anfiteatro también de mimbre, pensado para acoger representaciones de títeres, completa las propuestas de este primer itinerario artístico al aire libre.

Las esculturas son obra de los artistas Coral Corona, Carlos Fortales y Joaquín Vila, que es el autor encargado de las piezas realizadas con mimbre y varetas de chopo.

El segundo bloque de piezas artísticas se incorporó en verano del año pasado con otras trece nuevas obras, como un herbario completo del bosque de ribera, pintado por María Riera sobre antiguas piedras de granito que separaban las lindes de las fincas y que “no sólo son esculturas para ver, sino que forman un itinerario didáctico para conocer la botánica de la zona” señala el director de la Fundación Tormes, Raúl de Tapia.

La filosofía con la que se ha puesto en marcha esta iniciativa permite asegurar que no deja indiferente a nadie y ofrece otras formas de ver la Naturaleza “para que haya una conversación fluida entre la conservación del patrimonio natural y la comunicación a través del arte”, indica Raúl de Tapia.


Una ruta de senderismo accesible entre castaños centenarios a los pies de la Peña de Francia

about:blank 06.09.2020 · PROVINCIA TRIBUNA12345Uno de los Castaños Centenarios junto a El CasaritoUno de los Castaños Centenarios junto a El Casarito

Se trata de una ruta de algo menos de dos kilómetros, de caracter circular y accesible a personas con sillas de ruedas.

La Peña de Francia es una de las cimas características de Salamanca, una cumbre con su característica silueta que bien se atisba desde buena parte de la provincia en los días claros, y a sus pies está una ruta accesible para practicar senderismo y para poder hacerlo con silla de ruedas.PUBLICIDAD

Se trata de ‘Los castaños centenarios’, un sendero acondicionado de apenas 1,6 kilómetros pero que abre la posibilidad a otros itinerarios más largos hacia lo alto de la Peña de Francia o de la misma sierra, con recorridos marcados.

En lo que a la ruta en cuestión se refiere, el visitante puede adentrarse y pasear por un trazado circular entre castaños centenarios, robles y matorral de sotobosque característico de la zona, con la posibilidad de descubrir la vida de animales salvajes del parque natural.

Se trata, pues, de un camino que invita a pararse y disfrutar de la naturaleza y, para ello, con una actuación financiada en su momento por la Obra Social de la Fundación ‘la Caixa’ y promovida por la Fundación del Patrimonio Natural de Castilla y León, el sendero aporta hasta seis áreas de contemplación o descanso. TE PUEDE INTERESAR:


Los pueblos más jóvenes de Salamanca

Tienen entre 71 y 57 años y son 15 localidades creadas por el Instituto Nacional de Colonización. Todos ellos siguen habitados en la actualidad

Fuente Eñe. La Gaceta

Con una casa, una parcela y dos vacas para la labor. Así iniciaron su vida más de 60.000 colonos en España a finales de los años 40 y 60 con los nuevos municipios creados por el Instituto Nacional de Colonización durante el régimen de Franco. Este movimiento de población está contemplado como uno de los mayores que se produjeron en el siglo XX en nuestro país. De los cerca de 300 municipios que nacieron en todo el territorio español a lo largo de 27 provincias para albergar a decenas de miles de familias, en Castilla y León se levantaron 21.

Son núcleos nuevos de población de los que 15 correspondieron a Salamanca en las zonas de Ciudad Rodrigo —por la presencia del río Águeda— y el entorno del río Tormes en la comarca de Alba. Los pueblos de colonización en Salamanca fueron: Agueda del Caudillo (1949); Arrabal de San Sebastián (1953); Ivanrey (1954); Sanjuanejo (1955); Conejera (1956); Santa Inés (1956); Fresno-Alhándiga (1958); Castillejo (1959); Torrejón de Alba (1960); Carrascalejo de Huebra (1960); Cilloruelo (1961); Nuevo Amatos (1962); Nuevo Francos (1963); Nuevo Naharros (1964) y Santa Teresa (1956).

Motores de trabajo

Son los pueblos más ‘jóvenes’ de Salamanca puesto que fueron creados de manera artificial y pensados para ser un motor de trabajo en zonas de regadío. A día de hoy todos ellos siguen adelante, con mayo o menor éxito, pero ninguro ha desaparecido.

La idea con la que se trabajaba hace más de medio siglo para crear estos nuevos pueblos era dotar a los colonos que llegaban a vivir a estas localidades con una casa relativamente cómoda para la época, aunque algunos tuvieron que pasar varios años en los llamados “barracones”, donde las condiciones de vida eran bastante duras, porque los municipios todavía estaban en construcción.

En total, la potencia de la tarea constructora permitió levantar en Castilla y León más de 1.200 viviendas en las que los nuevos pobladores —que llegaban de zonas cercanas menos favorecidas en algunos casos y en otros de puntos tan lejanos como Galicia— se encontraban con la casa de dos plantas y tres dormitorios además de cocina, cuarto de baño (algo muy poco habitual en aquel momento), salón y dependencias para los animales.

Las casas

Las viviendas eran de nueva construcción y de media tenían 95 metros cuadrados a los que se añadían entre 450 y 600 de corrales. El diseño con el que se concibieron estos pueblos y las construcciones hoy en día se valoran como un “banco de pruebas”, para la arquitectura española del momento.

Las familias de los colonos que fueron llegando a estas casas tenían ante ellos un reto, tal como recuerdan desde Águeda, que va camino de su 70 aniversario y que en en estos años ha perdido el apellido “del Caudillo”. Según relatan los vecinos el 9 de mayo de 1954 cada una de las 64 familias que llegaron a la localidad recibieron el título de propiedad de una casa con corral y cabañales, además de una parcela de unas cuatro hectáreas de regadío. Todo esto tenía un coste de 123.000 pesetas y para poder pagar esta cantidad el contrato que firmaba en aquel momento cada uno de los colonos recogía que durante los primeros veinte años no se abonaba nada y a partir del año 21 se pagarían al Instituto Nacional de Colonización unas cuotas anuales de entre 1.200 y 1.400 pesetas hasta completar los pagos.

No menos curioso era el sistema común elegido para que los colonos ‘pagasen’ la pareja de vacas que recibieron para llevar a cabo las labores del campo, y es que esos dos animales se pagaban entregando a Colonización las dos primeras crías hembras que parieran. Como curiosidad les entregaron los aperos de labranza y cada año les proporcionaban simiente de patata, maíz, alfalfa, o lo que sembrase cada colono. Además el pueblo disponía gratis de un toro para cubrir las vacas.

En la localidad de Nuevo Naharros fueron 45 los “colonos” que llegaron para dar vida al pueblo y en la actualidad el éxito de esta localidad lo atestigua los cerca de 600 vecinos que tiene, la mayoría descendientes de esas primeras 45 familias, y el desarrollo urbanístico actual que se ha producido en el municipio.

El legado

En la actualidad, existen iniciativas que intentan poner en valor su legado arquitectónico y urbanístico. Una muestra de este interés es, por ejemplo, el trabajo que se lleva a cabo desde 2013 en Nuevo Francos. El Ayuntamiento trabaja desde hace varios años con un proyecto para que las antiguas escuelas se transformen en el Centro de Interpretación de los Pueblos de Colonización de Castilla y León. Un espacio que se sumaría a los que ya existen en Aragón y Extremadura.

La nueva infraestructura no requerirá de una gran obra. La idea es que sirva como sede general donde recoger toda la documentación de los Pueblos de Colonización de Castilla y León creando un archivo que ahora no existe. También quieren habilitar una zona de uso común para albergar actividades de cultura y un aula de usos múltiples.

Como centro de trabajo para las 21 localidades de colonización castellanas y leonesas que existen también se ha previsto que se desarrolle un importante trabajo de alianzas entre estos municipios para potenciar sus atractivos. No en vano, los pueblos de colonización cuentan con curiosidades, desde la historia de las familias de los primeros colones, hasta su diseño e incluso los importantes arquitectos que trabajaron en ellos, como fueron Alejandro de la Sota, José Luis Fernández del Amo y Fernando de Terán.

El testimonio

Si colonizar es “fijar en un terreno la morada de sus cultivadores”, en algunas de las nuevas localidades creadas hace unas décadas el proyecto se ha consolidado y hasta tres generaciones de una familia de aquellos “colonos” viven en ella, como es el caso de la localidad de Torrejón de Alba y la familia Trigueros. A sus 47 años Jesús es nieto de colonos y de las historias que le han contado recuerda sobre todo los barracones que “eran como unas casas prefabricadas y de mala calidad para que vivieran mientras se acababa de hacer el pueblo”. A día de hoy Jesús es el mayor propietario de Torrejón ya que ha ido comprando parcelas pero recuerda con claridad el lote que le cedieron a sus abuelos: “Le dieron una casa, una parcela de regadío de unas 4 hectáreas y una treintava parte de un lote comunal de una finca y una alameda compartida con el resto de colonos”.

En los 15 pueblos todavía quedan algunos de sus moradores originales como Jacinto Vicente, que con 87 años sigue formando parte, junto a su mujer, de la población de Nuevo Naharros a donde llegaron desde Pelabravo y Tejeda y Segoyuela. “El 90 por ciento de lo que nos dijeron nos lo dieron y aunque en aquella época las casas eran de adobe, las nuestras eran de ladrillo”.

Tanto Jacinto como Jesús siguen formando parte de estos “pueblos de Franco” que en el caso de Salamanca han conseguido vencer al olvido y mantenerse habitados y en pie.


Fuente: Tribuna de Salamanca

Los nombres de los pueblos salmantinos tienen historias y curiosidades para todos los gustos. Nombres singulares y raros, localidades que han cambiado su nombre o que tienen significados curiosos. La lista seguro que podría ser mucho más larga. Sin embargo, hay algunos más destacados que llaman la atención de cualquier viajero cuando descubre los letreros en las carreteras salmantinas.

 

1. Narros de Matalayegua

El origen de este pueblo se remonta al siglo XIV, cuando recibió el nombre de ‘Naharros’ en el arciprestazgo de La Valdobla de Salamanca. Según algunos estudios, el vocablo Narros procede de la palabra vasca ‘nar’, que significa ‘espino, mata’ y podría estar relacionado con la cantidad de monte bajo de la zona.

2. El Payo

Como muchos de los pueblos de esta provincia, El Payo se fundó con la repoblación realizada en la Edad Media por los Reyes de León. Entonces era conocida como Payo de Valençia y pasó a ser un señorío de la familia de Los Águila de Ciudad Rodrigo. Posteriormente recuperaría su entidad como municipio con el nombre de El Payo, que procede de ‘Payu’, un vocablo del habla del Rebollar, un dialecto descendiente del leonés que se habla en esta comarca salmantina del suroeste de la provincia.

3. Vecinos

Nuevamente, los Reyes de León y su repoblación fueron los encargados de fundar este pueblo en la Edad Media. Su singular nombre, que a todos recuerda a esos habitantes de las casas cercanas a las nuestras, procede desde su fundación, ya que entonces se conocía como Malos Vezinos. Posteriormente, adoptó su nombre actual.

4. Aldea del Obispo

El caso de Aldea del Obispo no es diferente al de otros muchos pueblos de la provincia salmantina. Tanto su fundación como su nombre procede de la Edad Media, cuando los reyes de León repoblaron la zona. Entonces, este pueblo pasó a ser un señorío particular del obispo de Ciudad Rodrigo, donado por el rey Fernando II de León en el siglo XII. Esta circunstancia, de la que deriva su nombre, se mantuvo hasta el siglo XIX.

5. Brincones

Brincones es uno de esos pueblos con nombre de apellido, siendo Ávila una de las provincias donde es más común este apellido. Brincones surgió en la Edad Media con la repoblación del rey Fernando II de León y fue una localidad importante desde el punto de vista eclesiástico, ya que su párroco era conocido como ‘el obispillo de Brincones’ porque de él dependían catorce vicarías.

6. Puerto Seguro

Aunque ya hay vestigios de existencia de civilización en la zona desde los vetones, no fue hasta la Edad Media y sus repoblaciones cuando surgió este pueblo. Su nombre actual es relativamente reciente, ya que hasta 1916 se llamaba Barba del Puerco. En 1916 surgió la iniciativa del cambio de nombre de la localidad por parte de unos hermanos, los García Hernández, quienes contaron con el apoyo del Marqués de Puerto Seguro, que era diputado en Cortes por Vitigudino. Por ello, la localidad adoptó el nombre del que hizo posible este cambio.

7. Cantalapiedra

Cantalapiedra es uno de esos nombres que llama a la atención a los foráneos de Salamanca. Al igual que otros municipios de la provincia como Cantaracillo, Cantalpino o Cantagallo, el origen de este nombre en controvertido, ya que hay muchas interpretaciones de su toponimia. Por un lado, hay algunos estudiosos que proponen que proviene del vocablo ‘canto’, piedra, y otros consideran que podría significar campo y terrenos fértiles. Sin embargo, quizá una de las hipótesis más extendida y aceptada hace referencia a ‘can’ como campo de batalla o línea defensiva. Y esto podría ser así debido a la gran cantidad de pueblos que usas este vocablo y que se encuentran en zonas de frontera entre los antiguos reinos de León y de Castilla, como es el caso de Cantalapiedra.

8. Calvarrasa de Arriba y Abajo

El nombre de estos pueblos procede de los nombres dados por los reyes de León. Así, Calvarrasa de Arriba se denominó Calvarrasa de Genescal, mientras que Calvarrasa de Abajo fue Calvarrasa Danaya. El término Calvarrasa procede de los vocablos ‘calva’, que significa sin vegetación, y ‘rasa’ que significa llanura, por lo que el nombre de estos pueblos significa «llanura sin vegetación».

9. Morasverdes

El origen de Morasverdes está en los molinos de harina que se establecieron en la zona junto al río Morasverdes. Entonces se llamó ‘lugar de Morasverdes’ hasta que en 1662 se hizo villa con el nombre de Salvatierra de Francia. No sería hasta varios siglos después cuando volvió a adoptar el nombre de Morasverdes.

10. Palaciosrubios

Este pueblo, fundado durante la colonización del Medievo, ya se llamaba en el siglo XIII Palacios Ruvios. El significado del nombre procede del vocablo ‘palacio’, entendido como almacén o granero para el cereal, ya que la acepción de casa lujosa no llegaría hasta el Renacimiento. Por su parte, el vocablo ‘rubio’ puede proceder de dos significados diferentes. Por un lado, rubión es una variedad de trigo y, por otro, en la Edad Media ‘rubio’ significaba rojo. Por tanto, el significado de este nombre podría ser o almacén para el rubió o almacén rojo, debido al característico ladrillo de la zona.

Fuente: Tribuna de Salamanca

El origen del nombre de los pueblos salmantinos se remonta en muchas ocasiones a la Edad Media y ha curiosas historias y etimologías que han dejado nombres como Villarmuerto, Machacón o Dios le Guarde

Los hay sencillos, compuestos, largos, cortos. Los nombres de los pueblos son siempre una de las cuestiones que más llama la atención a locales y foráneos. Y no es para menos. En todo el territorio nacional hay pueblos con nombres raros, singulares y muy curiosos y la provincia salmantina no iba a ser una excepción. Agallas, Villarmuerto, Machacón o Dios le Guarde quizá no resulten raros en Salamanca, ya que forman parte del imaginario de la provincia. Sin embargo, llaman la atención a cualquiera que los escucha de más allá de las fronteras de la provincia. El origen de los nombres es muy variado y hay opciones para todos los gustos.

1. Agallas

Ubicado en la comarca de Ciudad Rodrigo, su origen se remonta a la repoblación llevada a cabo por los reyes de León en la Edad Media, aunque ya ha constancia de poblamientos humanos en la zona del siglo I d. C. Cuentan los expertos que el nombre de Agallas se debe a la gran cantidad de excrecencias de figura redonda que aparecen tras la picadura de algunos insectos en el tronco del roble, un árbol abundante en la zona. Unas agallas que son seña de identidad del pueblo y que forman parte de su escudo.

2. Machacón

El origen de Machacón se remonta a la Edad Media. Su término municipal está compuesto, además de por el propio Machacón, por las pedanías de Nuevo Francos y Francos Viejo, localidades de colonización surgidas en la década de los 50. A quien esté habituado a escuchar el nombre de este pueblo quizá no le resulte singular. Sin embargo, machacón es una palabra recogida por el diccionario de la Real Academia Española que la define como «que repite algo con insistencia y pesadez«.

3. Dios le Guarde

Dios le Guarde es, sin duda, uno de esos nombre de poblaciones que aparece en cualquier listado de nombres singulares. Ubicado en la comarca de Ciudad Rodrigo y cuyo origen se remonta a la Edad Media, cuenta la leyenda que su nombre procede de una expresión que utilizaban los lugareños para pedir protección para los que se atrevían a adentrarse en un tenebroso bosque ubicado en sus inmediaciones y en dirección a Tenebrón y en el que había numerosos lobos. Los vecinos utilizaban la expresión ‘Dios os guarde’ para proteger a todos los caminantes de este bosque. Cuando la población se asentó en la zona, esas palabras sirvieron para darle nombre a la localidad.

4. Villarmuerto

Esta pequeña localidad se ubica en la comarca de Vitigudino. Su origen vuelve a estar en la Edad Media y en las repoblaciones llevadas a cabo en esta época por los reyes leoneses. Y ese es precisamente el origen de este peculiar nombre, ya que deriva del término leonés ‘Villar’, que significa ‘pueblo’. No obstante, ya hay referencias en el siglo XIII que se refieren a este pueblo como ‘Villarmorto’. Además, Villarmuerto tiene como pedanía a Villargordo, cuyo nombre también deriva del leonés: ‘villar’, que significa pueblo, y ‘gordo’ que significa grande

5. Moriscos

El término moriscos es una palabra muy reconocible para cualquiera que sepa algo de historia, ya que hace referencia a los musulmanes obligados a convertirse al catolicismo por los Reyes Católicos. Sin embargo, el origen de este pueblo se remonta al siglo XIV, denominado entonces en singular, ‘Morisco’. Aunque no se sabe con certeza el origen del nombre de la localidad, algunos expertos consideran que puede hacer referencia a una comunidad musulmana que permaneció en la zona más allá de la Reconquista.

6. Cantagallo

Ubicado en la comarca de Béjar y muy cerca de la frontera entre Castilla y León y Extremadura, el origen de Cantagallo se remonta a la época celtíbera. No obstante, el origen de su nombre nada tiene que ver con el canto de los gallos aunque no se sabe con certeza de dónde proviene. Y es que hay tantas interpretaciones como estudiosos y expertos en etimología. El cronista bejarano Juan Muñoz aseguraba que el nombre procedía de la unión de dos palabras ‘canta’ (pueblo) y gaio (bonito). Sin embargo una de las opciones más aceptada es que puede provenir de la palabra prerromana ‘Kanto’, que significa piedra, y de la raíz celta ‘Kalio’, que también significa piedra.

7. Buenavista

La historia del nombre de este municipio salmantino de las Tierras de Alba es, sin duda, una de las más curiosas de la provincia y es no siempre fue éste su nombre. Su origen se encuentra en la Edad Media, cuando recibía el nombre de Bozigas. Sin embargo, ya en el siglo XV se conocía como Poçilgas. De ahí su nombre derivó hasta Pocilgas, hasta que en 1910 la localidad solicitó el cambio de nombre, pasando a llamarse Buenavista gracias a las privilegiadas vistas que pueden observarse del Sistema Central y la Sierra de Gredos. No obstante, el imaginario colectivo de los lugareños cuentan que anteriormente el pueblo se llamaba Villarreal de los Laureles, pero un obispo que visitó la localidad aseguró que el pueblo se parecía a una pocilga y así debía llamarse.

8. Buenamadre

Buenamadre es otro de los pueblos con nombres singulares para muchos no acostumbrados a escucharlos. Su origen se remonta a los reyes de León en la Edad Media. De esta forma, Buenamadre fue donada como señorío al entonces alcaide de Salamanca en 1167 por el rey Fernando II de León. De ahí, y tras pasar por la familia Maldonado, fue cedida al Cabildo de la Catedral de Salamana en 1347. No sería hasta principios del siglo XX y siendo obispo Padre Cámara cuando el Cabildo vendió la localidad a los habitantes del pueblo.

9. El Cubo de Don Sancho

El Cubo de Don Sancho, al igual que otras muchas localidades de la provincia, debe su origen a los reyes leoneses y, en este caso, además, de ellos tomó su nombre. Así, ‘El Cubo’ ya estaba poblado en la Edad de Hierro y mantuvo ese nombre tras las repoblaciones y hasta el siglo XVIII cuando se le añadió ‘de Don Sancho‘. Sin embargo, no hay consenso de si el nombre procede del rey Sancho IV o del infante Don Sancho ‘el Mudo’, que estuvo encerrado en una fortaleza en la localidad.

10. Cabeza del Caballo

Poco o muy poco se sabe del porqué de este nombre. Sin embargo, lo que sí es cierto es que Cabeza del Caballo adoptó ese símbolo en su escudo, aprobado en 2008. Su fundación se produjo en las repoblaciones de la Edad Media y se encuentra en la zona de las Arribes del Duero.


Fuente: Diputación de Salamanca

Ya sabéis que nos gusta ayudaros a planear actividades interesantes para disfrutar de la provincia . Hoy os proponemos unas rutas de senderismo por la Sierra Sotoserrano

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Os estamos echando de menos y por eso hemos decidido abrir este pequeño espacio en la WEB del Archivo de la Diputación de Salamanca. Por eso y porque la Junta de Castilla y León nos encomienda la tarea de “reforzar el diseño de recursos educativos y divulgativos de carácter digital que permitan transmitir conocimientos por medios alternativos a los presenciales”. En este rincón del palacio de La Salina nos hemos puesto manos a la obra para poderos ofrecer varios de estos recursos. El Archivo Presente y Memoria ya lo conocisteis durante el confinamiento, os presentamos ahora, Un paseo por Salamanca, ¡tira el dado, mueve la ficha! y conoce las riquezas de nuestra Provincia. Y seguiremos trabajando para que cuando volváis de vacaciones disfrutéis de otra sorpresa. Así, jugando, se nos hará más corta la espera, sobre todo a nuestro Archivero, que está deseoso de veros aparecer en el patio de La Salina para mandaros cargar sacos de sal.

http://www.lasalina.es/organizacionyrrhh/serviciosgenerales/archivo/archivoinfantil/?fbclid=IwAR2R28e5zKCjrACUeH71v4sbOtJGtF5cAUBXhq2Hv3hlm1srW5LzlvrGgVk


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